| ¿Qué es el éxito realmente?, ¿Sabes cómo alcanzar el tuyo?. |
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Todos en algún momento de nuestras vidas hemos deseado alcanzar el éxito, pero ¿realmente existe?, ¿quién o qué determina el éxito en nuestras vidas?, ¿vale la pena cuestionar esa lucha insaciable por alcanzar el éxito?, ¿cómo se logra?, ¿es un estado o un fracción de tiempo en nuestras vidas?. El tema resulta interesante, partiendo del hecho de que siempre nos encontramos en una constante lucha por alcanzar, palabras huecas y sin un verdadero valor y significado para nosotros. Lo que es peor aún y lo que siempre suelo mencionar, si somos seres individuales y únicos, ¿por qué todos tenemos que desear lo mismo y en las mismas cantidades?, las cuales muchas veces ni siquiera sabemos con qué se comen o si deseamos realmente alcanzarlas, pero como nuestra sociedad y nuestro lavado cerebral (el respectivo que se nos hace cuando somos niños) no dice que quien alcanza el éxito en ésta vida es una persona realizada y plenamente feliz…, entonces, alguien podría decirme, ¿qué pasa con esa gente loca que según los cánones de éxito encajan perfectamente en él, pero dicen ser desdichadas o hasta que no tienen nada?. Mucha gente suele dedicar grandes cantidades de tiempo y esfuerzo para alcanzar fama, dinero, prestigio, respeto (como si éste dependiera del dinero) y muchas otras cosas más, pero esas personas sabrán realmente con qué se van a conseguir una vez que crean hayan alcanzado esos objetivos los cuales reclaman sacrificios y hasta dejar atrás cosas importantes para nosotros realmente. ¿Cuándo mire hacia atrás no me lamentaré de haber dejado lo que realmente me importaba y ese éxito (dinero, fama, poder, etc.), ya no me lo podrán devolver?. A veces me pregunto qué pasaría con el curso de la civilización y las personas si un día despiertan y se dan cuenta que muchas veces luchan por el éxito de otros y no el suyo…, ¿de qué manera impactaría en nuestro día a día ese cambio de paradigma?. Hoy en día, la problemática de los valores ha adquirido una relevancia que muchos ya ni notan, tanto así que viven mezclándose los valores individuales junto a los colectivos. Por ejemplificar, ¿Alguna vez se han preguntado por qué relacionamos el sacar una mejor nota, que nuestros compañeros, nos hace más exitoso que ellos?. En ese caso (si piensan así, permítanme decirles que están equivocados), una evaluación de esa magnitud es subjetiva y en dado caso sólo mide el grado de retentividad o comprensión de un tema más no lo exitoso que podemos llegar a ser. De igual manera, seguramente nos hemos preguntado, el por qué algunas personas que sacaban mejores notas que nosotros en la escuela confrontan dificultades en su vida social o profesional. Es cierto, que hay un número de alumnos que eran buenos estudiantes que continuaron teniendo éxito al llegar al mercado laboral, pero hay otros que fracasan. Es simple, esto se debe a que no es un secreto que ya la ciencia ha descubierto que los sentimientos son la clave del éxito personal no las calificaciones. Como seres humanos tenemos la capacidad de pensar y sentir, lo cual nos permite determinar realmente que es lo que queremos y nos hace realmente feliz, así que no podemos andar buscando fuera de nosotros el éxito de supermercado (así lo llamo cariñosamente como si fuese algo que podemos comprar en un supermercado), en donde otros o la sociedad nos dice que es ser en ésta vida realmente exitoso. Contamos con un conjunto clave de características que nos hacen únicos e invaluables como individuos, de allí es que desde mi punto de vista los invito a que desarrollen su inteligencia emocional: que según el psicólogo Peter Solovey es una parte de la inteligencia social que concierne a la habilidad de comprender los sentimientos propios, conocer los ajenos y utilizarlos para guiar nuestros pensamientos y nuestros actos. De ésta manera encontraremos el camino a la automotivación y a persistir frente a los obstáculos con los cuales nos podamos encontrar para seguir adelante en búsqueda de nuestro estado de paz absoluta, el cual yo llamo éxito o trascendencia. Las personas que logran alcanzar el estado antes mencionado, también tienen más probabilidades de sentirse satisfechas y vivir una vida más plena, lo cual la llevará a dominar los hábitos mentales que favorezcan su propio bienestar; las personas que no pueden poner orden en su vida emocional libran batallas internas que las alejan con facilidad de su verdadero objetivo en la vida. De allí la importancia de reflexionar acerca del tema, ya que al igual que en mis otros escritos, el llamado es a abrir la mente y la razón a nuevos paradigmas que seguramente nos ayudaran a encontrar la “libertad” de acción y pensamiento que nos permita sentir y vivir a plenitud. |










Comentarios
Saludos.
Se debe a cuánta gente te sonríe, a cuánta gente amas y cuántos admiran tu sinceridad y la sencillez de tu espíritu. Se trata de si te recuerdan cuando te vas. Se refiere a cuánta gente ayudas, a cuánta evitas dañar y si guardas o no rencor en tu corazón.
Se trata de si en tus triunfos incluiste siempre tus sueños. De si no generaste tu éxito en la desdicha ajena y si tus logros no hieren a tus semejantes.
Es acerca de tu inclusión con los otros, no de tu control sobre los demás; de tu apertura hacia todos los demás y no de tu simulación para con ellos. Es sobre si usaste tu cabeza tanto como tu corazón; si fuiste egoísta o generoso, si amaste a la naturaleza y a los niños y te preocupaste por los ancianos.
Es acerca de tu bondad, tu deseo de servir, tu capacidad de escuchar y tu valor sobre la conducta ajena.
No es acerca de cuantos te siguen, sino de cuantos realmente te aman. No es acerca de transmitir todo, sino cuántos te creen, de si eres feliz o finges estarlo. Se trata del equilibrio, de la justicia, del bien ser que conduce al bien tener y al bien estar. Se trata de tu conciencia tranquila, tu dignidad invicta y tu deseo de ser más, no de tener más. Se trata en definitiva de saber recibir y dar amor.
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