| El falso camino a la felicidad |
|
|
|
Probablemente algunas personas no estén de acuerdo con mi punto de vista y es algo respetable, pero desde mi percepción (también respetable), gran parte de cada uno de nosotros vive añorando una vida singular llena de triunfos económicos y profesionales, amor, salud y tranquilidad (los que algunos llaman sueño americano, una vida de éxitos, entre otras formas de llamarle), y responsabilizamos a quien se nos ocurra de no poder alcanzarla, pero nuestro esfuerzo principal realmente está dirigido a ser el número uno en la lista de los que más llegan a ser desdichados o simplemente viven una vida por vivirla.
De allí nace mi cuestionamiento, si tratamos de ver ahora la otra cara de la moneda… ¿qué pasaría si estamos tratando de alcanzar esos logros sólo por patrones preestablecidos aprendidos desde niños y no porque realmente estamos convencidos de lo que hacemos, pensamos y hacia donde nos dirigimos?.
Es demasiado extraño que para ser seres individuales y únicos la gran mayoría de nosotros tengamos la misma definición de felicidad y el mismo norte, considerando como valores y paradigmas algo que no nació de nosotros sino de la sociedad o nuestro núcleo familiar… ¿cómo reaccionaríamos si descubrimos mañana que vivimos recorriendo un camino hacia el norte equivocado?.
Tal vez es el momento de preguntarnos.., ¿a quién hace feliz tanto esfuerzo?, ¿a mi familia?, ¿a la sociedad en la que vivo?, ¿a mis ancestros?, ¿a mis amigos?, pero en ésta lista ¿cuándo? o ¿dónde está mi lugar y prioridad?, que probablemente si hará que me sienta realizado o hará más dichoso.
No digo que el camino al egoísmo absoluto sea la ruta a seguir, pero si tener la facultad para cuestionarnos todos los días con cada acción, la ruta a seguir.
Si vamos un poco más allá, hasta lo que debemos sentir y cómo debemos actuar ante una noticia esta previamente aprobado… ¿a quién de nosotros, nuestros padres, no cuestionaron por no pensar o sentir como ellos ante la muerte de un familiar por el cual nosotros no tuvimos un lazo fuerte…, y lo peor nos hacían sentir mal si nuestro pesar por su partida no era igual al de los más cercanos?. ¿Qué paso con el respeto por la individualidad y el sentir propio?.
¿A cuántos de nosotros se nos dijo que un hombre de bien es aquel que forma una familia y consigue un trabajo que sustente a la misma, etc, etc, etc y los que no piensan así viven sufriendo por no seguir ese patrón y hasta extraterrestres y fracasados se sienten?.
Creo, sin tener que extenderme más, que allí se encuentra el problema de nuestras infelicidades e inconscientemente estamos protestando contra ello a través de nuestro estilo de vida y de nuestro desconcierto y divorcio entre lo que sentimos y deseamos vivir realmente y lo que “DEBEMOS” hacer según nuestras enseñanzas y paradigmas de vida, los cuales día a día nos conducen más al fracaso y a un sinfín de situaciones más que van en contra de lo positivo que tenemos por vivir.
En necesario enriquecernos y no empobrecernos como seres humanos (y no me refiero a lo material).
Los cuestionamientos que quedan por develar acerca de la definición más conocida entre todos nosotros de felicidad, es si gracias a lo anteriormente señalado.., ¿Estamos realmente encaminados hacia nuestros deseos y metas de vida?, ¿estamos preparados evolutivamente y conscientemente para ello debido a tantos años de programación cuestionables?. |









Comentarios
Suscripción de noticias RSS para comentarios de esta entrada.